LA CARRACA

                                                                

                                                              LA CARRACA     

 

a Carraca hizo su aparición en la primera mitad del siglo XV en los países meridionales de Europa como evolución de la coca de tipo nórdico. España y Portugal, en pleno período de expansión marítima, necesitaban un tipo de barco más robusto y grande para comerciar y proteger las rutas comerciales hacia Flandes y el Mediterráneo, y más adelante para atravesar el Atlántico. La coca nórdica era insuficiente para tales propósitos por lo que se incorporaron modificaciones estructurales que dieron lugar a la Carraca.

  El casco tenía un castillo de proa que, a diferencia de la coca, no era una estructura superpuesta al caso, sino que formaba parte de él integrándose perfectamente y que no sobresalía por los costados. Tenía mayor altura que los castillos anteriores y, en muchas ocasiones podían colocarse varios puentes superpuestos. La misma estructura era aplicada al Alcázar de proa con dos más puentes llamados alcazarillos, englobados en la estructura de la nave donde se instalaron inicialmente los cañones. Las Carracas tenían un casco ligeramente más redondeado que las cocas e incorporaron por primera vez los tres palos El trinquete y el mayor con velas cuadradas(inicialmente una a cada palo) y el mesana una vela triangular. En las carracas más evolucionadas se añadió un cuarto palo a popa llamado contramesana con velas latinas. A medida que transcurrieron los años el velamen se complicó añadiendo nuevas velas cuadradas a los dos primeros palos. Esta estructura bélica dificultaba la navegación con viento de bolina pero facilitaba la de viento de través y de proa.  

  En estas naves se introdujo también una innovación en la disposición de la artillería. Por primera vez se abrieron las portas en los puentes los que permitía la instalación de los cañones uno al lado del otro, aumentando el poder de la andanada. Esta solución fue empleada luego en los barcos de guerra como las últimas carabelas, los galeones y los navíos de línea

  Este navío denominado en España Nao, tuvo una gran difusión tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico y junto con la carabela permitió que se llevaran a cabo los grandes descubrimientos de los siglos XV y XVI  

CARRACA , SIGLO XV - La carraca fue una de las principales naves de alta mar destinadas al transporte que se aprovechó de las mejoras en la navegación mediterránea gracias a los contactos con otras marinas tenidos en las Cruzadas.  Su origen se ha atribuido a portugueses y a italianos. Normalmente medían unos 40 metros de largo por 10 de ancho. La "Santa María" de Colón era más bien una carraca que una carabela o una mezcla de ambas. Lo cierto es que la carraca disponía de tres palos con velas cuadras. Existían diversas variantes en sus aparejos: al palo mayor le acompañaban dos más pequeños, otras veces no había palo en la proa

CARRACA GENOVESA, SIGLO XVI- En la marina genovesa, entrado ya el siglo XVI, aunque las galeras y galeazas seguían dominando en la navegación , las carracas también tenían su puesto. Se fue introduciendo en ellas el aparejo de velas latinas, triangulares, que favorecía e ceñido del viento . En cuanto a la capacidad de carga, la carraca  podía llegar a  tenerla de cerca de las 2.000 toneladas, por lo cual destacaba entre las restantes naves mercantes de la época, además de hacerlo por el impresionante aspecto que ofrecía su superficie redondeada, con su proa elevada para librarse de los peligros del mar embravecido y de los posibles abordajes.