l 13 de agosto de 1816 se supo en Venezuela que, Francisco de Miranda, el Precursor de la Independencia de América, había fallecido en el Penal de Cuatro Torres del Arsenal de La Carraca de San Fernando, en Cádiz, España, el 14 de julio de ese mismo año. Miranda dejó de existir a los 66 años de edad, víctima de un ataque de apoplejia, complicado con fiebres altas, escorbuto y hemorragia bronquial.

La noticia llegó a través de una carta escrita por Pedro José Morán, compañero de presidio y como un hermano para el general. La carta venía junto a un ejemplar de la Gaceta de Madrid, del 22 de julio de 1816, y a uno del Political Herald, de Londres, correspondiente al 4 de agosto.

La Gaceta de Madrid enfatiza que murió cristianamente, cumpliendo en todo con los deberes de un buen cristiano. Según el escrito, el mismo Albar Sánchez, capellán mayor del presidio, fue el encargado de suministrarle los santos sacramentos de la extremaunción: le leyó los salmos, le colocó incienso en el cuerpo y lo roció con agua bendita, aunque no alcanzó a darle la comunión. Sin embargo, Morán, desmiente esta versión. El dice que el Generalísimo, antes de entrar en coma, se negó rotundamente a aceptar los servicios católicos: "Por favor, déjeme morir tranquilo" repetía testarudamente cada vez que el capellán mayor se los ofrecía (hay que recordar que, si bien Miranda creía en la existencia de un ser supremo, creador de todo, no lo hacía según los cánones de la iglesia católica, sino de la masonería, ideología teológica a la cual pertenecieron muchos otros hombres destacados de nuestra historia). Su fiel compañero, señaló además que Miranda, en su lecho de muerte, lamentó muchas de las cosas que lo decepcionaron de la vida, bendijo a la Patria, a la América colombina, y a los que sobrevivían luchando por su libertad. Por órdenes de las autoridades del penal, sus restos fueron enterrados en un osario común, lo que desmiente aquella historia de que sus restos fueron escondidos por sus enemigos para que sus compañeros no le dieran la sepultura que merecía.

Por esos caprichos del destino, el general Francisco de Miranda murió precisamente el día en que se conmemora la toma de la Bastilla, que dio inicio a la Revolución Francesa, en la cual el ilustre venezolano participó activamente.

Antes de La Carraca Como miembro de la Sociedad Patriótica que se formó en 1810, Miranda expuso sus ideas constitucionales y presiona para que se declare lo más pronto posible la independencia. Luego, durante la sesión del Congreso Constituyente de 1811, interviene, como diputado por el Pao de Barcelona, en la redacción de la Constitución de ese mismo año. Posteriormente, se incia la guerra y el General español Monteverde sale de la ciudad de Coro con la firme intención de reconquistar la Provincia de Caracas. Ante tal circunstancia, el ejecutivo le otorga facultades extraordinarias a Miranda y lo nombra Generalísimo y dictador absoluto.

En ejercicio de estas funciones, Miranda dicta una Ley Marcial en la cual se reserva para sí todas las acciones de poder y mando, pero a pesar de conocido patriotismo y de sus innegable conocimientos militares, la reacción negativa de sus compañeros no se hizo esperar.

Para colmo, el terremoto de 1812 que desvastó a Caracas influyó negativamente en el ánimo de los venezolanos, quienes -por temor a la reacción de los realistas y al castigo divino, que arengaban los representantes del clero- comenzaban a dudar de las ventajas de separarse de la corona española. Entre los mismos patriotas Miranda observa el rechazo a su gestión: el Marqués del Toro, y su hermano Fernando, se niegan a servir bajo sus órdenes; Bolívar, que le había pedido que regresara de Europa para unirse a la causa patriota en 1810, se declara su adversario; los esclavos de Barlovento se alzan en bandas insubordinadas; la economía se resiente y la moneda pierde su valor real.

Esto le da más fuerza al general Monteverde quien, el 25 de abril de 1812 ocupa San Carlos y el 30 se apodera de Valencia. Miranda ataca pero no tiene más remedio que retroceder hacia la Victoria. Luego sigue la lucha por apoderarse de Puerto Cabello, pero todo fue inútil. Es entonces cuando Miranda, ante la situación, se ve obligado a pactar con el enemigo la rendición de los ejércitos republicanos.

El 30 de julio de ese mismo año sale de Caracas hacia la Guaira, a donde llega antes de anochecer, con la finalidad de viajar hacia Europa en el barco Shapire. Aunque el capitán de la nave le sugirió que se embarcara al llegar, Miranda prefirió pasar la noche en casa del Gobernador Manuel María de Las Casas. A medianoche, un grupo de jóvenes patriotas exaltados, entre ellos Simón Bolívar, y que acusaban al generalísimo de traidor a la patria, llegan para hacerlo prisionero y entregarlo a las autoridades españolas. Inmediatamente, Miranda entendió lo que ocurría y sin oponer resistencia pronunció aquella famosa frase: "Bochinche, bochinche, esta gente no sabe sino de bochinches".

Monteverde violó todo lo que se había firmado en la capitulación, y hasta la propia Constitución que la Corte de Cádiz había promulgado ese mismo año, para preservar la paz y la justicia en los dominios y provincias españolas. Miranda es recluído en el Castillo San Carlos, y pasado luego al Castillo de San Felipe en Puerto Cabello. inician un proceso militar en su contra. En 1813 es trasladado a la fortaleza del morro, en Puerto Rico, y a fines de ese mismo año lo conducen al Arsenal de La Carraca, hasta el 14 de julio de 1816 cuando deja de existir.



Fallido intento de fuga

Francisco de Miranda intentó escaparse de La Carraca, gracias a un amigo inglés de apellido Turnbull, quien trató de reunir mil libras esterlinas para comprar una nave y sobornar algunos guardias de la prisión. El propio Miranda había escrito que planificaba realizar un viaje hacia Gibraltar, para huir de allí a Portugal y de ahí a Londres. Sin embargo, un ataque de apoplejia, unido a los 66 años de edad que tenía, impidieron que su objetivo se alcanzara, y murió con la única compañía de su gran amigo Morán, quien envió a Venezuela por escrito la noticia: " En esta fecha, a la una y cinco minutos de la mañana, entregó su espiritu al Creador mi amado señor Don Francisco De Miranda. No se me ha permitido, por los curas y frailes, le haga exequias ningunas, de manera que en los términos que expiró, con colchón, sábanas y demás ropas de cama, lo agarraron y se lo llevaron para enterrarlo. De seguida vinieron y se llevaron todas sus ropas y cuanto era suyo para quemarlo ...Ruego que me digan qué he de hacer con unos papeles que él guardaba mucho, y que igualmente avisen al señor Don Pedro Turnbull de todo lo acaecido".

Durante los cuatro años de prisión, el precursor de la Independencia se dedicó a escribir, a planificar su fuga y a imaginarse libre para luchar de nuevo por la libertad de su patria.

Reseña biográfica

El 28 de marzo de 1750 nace en Caracas Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez. Era hijo de Sebastián de Miranda, un canario residente, y de la caraqueña Francisca Antonia Rodríguez Espinoza.

Estudió en la Academia Santa Rosa, en la Universidad de Caracas, y luego viajó a Europa, donde ingresó al ejército, iniciando su brillante carrera militar. Lucha en Africa junto al ejército español y le otorgan el grado de capitán.

1783: Viaja a estados Unidos para combatir junto a George Washington, por la independencia de ese país. Viaja a Europa con la idea de promover la independencia hispanoamericana. Obtiene el grado de Mariscal de Campo.

A partir de 1789, lucha en la Revolución Francesa. En reconocimiento a su apoyo fue grabado su nombre en el Arco de Triunfo de París.

En 1806, llega a Venezuela dispuesto a luchar, y trae consigo la primera bandera veenezolana, pero no tuvo éxito en su intención de tomar la ciudad de Coro.

El 19 de abril de 1810 es nombrado vicepresidente del primer congreso patriota.

1811: se le otorga el rango de generalísimo con poderes dictatoriales. Lucha en Puerto Cabello y es traicionado por Pedro Ponce. Esto impide ayudar a sus compañeros, quienes comienzan a verlo como un traidor.

1812: Miranda capitula ante el jefe realista Monteverde, pero éste no cumple con los acuerdos de tal capitulación y lo persigue para apresarlo. Algunos patriotas, que lo consideran un traidor, lo apresan y entregan a las autoridades españolas. Es llevado a La Carraca, España, donde estuvo preso hgasta su muerte.

El Nacional 7 de mayo de 2000(Venezuela)